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Literatura dominicana.

BIOGRAFÍA DE JOSÉ JULIÁN PERÉZ

(JOSÉ MARTÍ)

José Julián Martí Pérez nació en La Habana, el 28 de enero de 1853, de padres españoles. De niño, estudia en el colegio San Anacleto, donde conoce a Fermín Valdés Domínguez, y en la Escuela Municipal de Varones de La Habana, dirigida por Rafael María Mendive.


Poco después del Grito de Yara, Martí comienza a publicar escritos alusivos a la lucha de los cubanos por su independencia. El 4 de marzo de 1870 es condenado por un Consejo de Guerra a seis años de prisión. Es llevado a realizar trabajos forzados en las canteras de La Habana. Poco después es indultado, por gestión de su padre, y trasladado a Isla de Pinos. Se le conmuta la pena por el destierro. El 15 de enero de 1871 parte con rumbo a Cádiz.

En Madrid publica su denuncia El presidio político en Cuba. Gestiona su matrícula en la Universidad de Madrid. En mayo de 1873 se traslada a la Universidad de Zaragoza y cursa el bachillerato paralelamente con sus estudios universitarios. El 27 de junio de 1874 recibe el título de bachiller.

El 24 de octubre se gradúa de Licenciado en Filosofía y Letras. Sale de España y visita otras ciudades de Europa. Llega a Inglaterra en enero de 1875 y parte con rumbo a México. El 8 de febrero desembarca en Veracruz y continúa su viaje hacia la capital del país. Conoce a Manuel Mercado, amigo de su padre. Publica en la Revista Universal y en El Federalista.

Parte de Veracruz con rumbo a La Habana a donde llega el 6 de enero de 1877. Regresa a México y viaja a Guatemala en marzo. En mayo conoce a María García Granados, "La niña de Guatemala". Es nombrado catedrático de la Escuela Normal Central de Guatemala. Se casa en México el 20 de diciembre con la camagüeyana Carmen Zayas Bazán.

Aprovechando la amnistía otorgada tras el pacto del Zanjón, viaja a La Habana el 27 de julio de 1878. El 22 de noviembre nace su hijo, José Francisco. Escribe a Máximo Gómez solicitándole datos para un libro. Trabaja de abogado y obtiene permiso para impartir clases. Es detenido el 17 de septiembre de 1879 y sale deportado hacia España acusado de conspiración.

El 3 de enero de 1880 llega a Nueva York donde es nombrado vocal del Comité Revolucionario Cubano de esa ciudad que preside Calixto García. Publica en The Hour y The Sun.

Viaja a Venezuela en enero de 1881. Publica en La Opinión Nacional. Edita la Revista Venezolana. Abandona el país el 28 de julio por problemas con el dictador de turno.

Regresa a Nueva York donde publica, a principios de 1882, Ismaelillo. Colabora con La Nación de Buenos Aires. Intercambia correspondencia con Máximo Gómez y Antonio Maceo. Escribe varios de sus Versos libres, aunque no los publica.

En octubre de 1884 se entrevista con Maceo y Gómez. Poco después, escribe una carta a Gómez en la que anuncia su separación de los planes insurreccionales por considerarlos parciales y peligrosos para la conducción democrática y eficaz de la revolución.

Continúa publicando en La Nación y en El Partido Liberal de México fundamentalmente. Escribe acerca de los sucesos de mayo en Chicago. El 16 de abril de 1887 es promovido a Cónsul del Uruguay en Nueva York. Recibe la visita de su madre, Leonor Pérez.

De julio a octubre de 1889 edita los cuatro números de La Edad de Oro, revista mensual dirigida a los niños de América Latina. Al final del año publica una serie de crónicas acerca de la Conferencia Internacional Americana que se celebra en Washington.

El 24 de junio de 1890 es nombrado Cónsul de la Argentina; el 30, cónsul del Paraguay. En diciembre es nombrado presidente de la Sociedad Literaria Hispanoamericana de Nueva York.

El 10 de enero de 1891 aparece en La Revista Ilustrada de Nueva York, su artículo Nuestra América. En marzo participa en el Congreso Monetario de Washington como representante de Uruguay. En octubre renuncia a todos sus cargos para dedicarse de lleno a la preparación de la guerra necesaria. Ese mismo mes publica sus Versos sencillos en Nueva York.

Durante 1892 prepara los estatutos del Partido Revolucionario Cubano y publica en Patria. Viaja entre Nueva York, Tampa, Cayo Hueso y Filadelfia organizando a los cubanos en el exilio. Viaja a Haití. El 11 de septiembre se entrevista con Máximo Gómez en Montecristi, República Dominicana. Viaja a Jamaica y se visita a Mariana Grajales y María Cabrales. Regresa a Nueva York.

Continúa con sus viajes en los primeros meses de 1893. El 3 de junio se entrevista nuevamente con Gómez, a quien se nombra general en jefe. Viaja a Costa Rica y visita a Antonio Maceo el 30 de junio. Maceo acepta participar en la insurrección. Regresa a Nueva York y continúa los preparativos de la guerra durante el resto de 1893 y todo 1894.

El 29 de enero de 1895 firma, con Enrique Collado y José María Rodríguez, la orden de alzamiento dirigida a Juan Gualberto Gómez. El 7 de febrero llega a Montecristi. El 25 de marzo firma con Gómez el Manifiesto de Montecristi, donde sienta las bases programaticas de la revolución.

El 11 de abril de 1895 desembarca con Máximo Gómez y otros cuatro patriotas en Playitas, provincia de Oriente. El 15 de abril recibe los grados de Mayor general del Ejército Libertador. El 18 de mayo de 1895 escribe a Manuel Mercado una carta que es considerada su testamento político.

Muere en combate en Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895.

 

Cesar Nicolás Penson

Poeta, narrador, abogado, educador, periodista. Nació en Santo Domingo el 22 de enero de 1855 y murió en esta misma ciudad el 29 de octubre de 1901. En 1822 fundo El Telegrama, primer diario que ha existido en nuestro país.

Fundo también El Diario del Ozama, y fue el redactor de El Eco de la Opinión. Colaboro con otros periódicos, El Teléfono y Listín Diario y la revista Letras y Ciencias. Aunque su obra abarca la poesía, el ensayo, la filosofía y el folklore, su mayor acierto fue un conjunto de tradiciones, que título Cosas Añejas, obra ya clásica en las letras dominicanas.

Obras

La mujer (1877), Cosas añejas (1891), Reseña histórica de la poesía en Santo Domingo (1892)

Este notable escritor y periodista, nació el 22 de enero de 1855. Sus padres fueron Willian Penson Herrera y Juana Tejera Díaz.

Estudió en el Colegio San Luis Gonzaga, graduándose de abogado posteriormente. Ejerció su profesión y desempeñó varias funciones en la Judicatura. También se dedicó a la enseñanza, colaborando con Salomé Ureña en el Instituto de Señoritas.

Su orientación literaria era el tradicionalismo del folklore dominicano. Profundo conocedor de su idioma, desenvuelve su estilo serena y majestuosamente con impecable corrección. También escribió poesía. Su obra más conocida es "Cosas Añejas", publicada en 1891, incluye Bajo Cabello; Barriga Verde; Drama Horrendo; La muerte del Padre Canales; Profanación; Entre Miedos; el Martirio por la Honra; Los tres que echaron a Pedro en el Pozo; Muerte por Muerte y "El Santo y la Colmena". "Las Vírgenes de Galindo" lo coloca entre los mejores prosistas dominicanos.

Periodista destacado, practicó la polémica pública. Fundó en el año 1882 "El Telegrama", primera publicación diaria que existió en la República. César Nicolás Penson murió en 1901.



jorge Luis Borges

 

 

 


Jorge L. Borges   El 24 de agosto de 1899, a los ocho meses de gestación, nace en Buenos Aires Jorge Luis Borges en casa de Isidoro Acevedo, su abuelo paterno. Es bilingüe desde su infancia y aprenderá a leer en inglés antes que en castellano por influencia de su abuela materna de origen inglés.
  Georgie, como es llamado en casa, tenía apenas seis años cuando dijo a su padre que quería ser escritor. A los siete años escribe en inglés un resumen de la mitología griega; a los ocho, La visera fatal, inspirado en un episodio del Quijote; a los nueve traduce del inglés "El príncipe feliz" de Oscar Wilde.
  En 1914, y debido a su ceguera casi total, el padre se jubila y decide pasar una temporada con la familia en Europa. Debido a la guerra, se instalan en Ginebra donde Gerorgie escribirá algunos poemas en francés mientras estudia el bachillerato (1914-1918). Su primera publicación registrada es una reseña de tres libros españoles escrita en francés para ser publicada en un periódico ginebrino. Pronto empezará a publicar poemas y manifiestos en la prensa literaria de España, donde reside desde 1919 hasta 1921, año en que los Borges regresan a Buenos Aires. El joven poeta redescubre su ciudad natal, sobre todo los suburbios del Sur, poblados de compadritos. Empieza a escribir poemas sobre este descubrimiento(1), publicando su primer libro de poemas, Fervor de Buenos Aires (1923). Instalado definitivamente en su ciudad natal a partir de 1924, publicará algunas revistas literarias y con dos libros más, Luna de enfrente e Inquisiciones, establecerá ya en 1925 su reputación de jefe de la más joven vanguardia.
  En los treinta años siguientes, Georgie se transforma en Borges; es decir: en uno de los más brillantes y más polémicos escritores de nuestra América. Cansado del ultraísmo (escuela experimental de poesía que se desarrolló a partir del cubismo y futurismo) que él mismo había traído de España, intenta fundar un nuevo tipo de regionalismo, enraizado en una perspectiva metafísica de la realidad. Escribe cuentos y poemas sobre el suburbio porteño, sobre el tango, sobre fatales peleas de cuchillo ("Hombre de la esquina rosada" (2),"El Puñal"(3)). Pronto se cansará también de este ismo y empezará a especular por escrito sobre la narrativa fantástica o mágica, hasta punto de producir durante dos décadas, 1930-1950, algunas de las más extraordinarias ficciones de este siglo (4) (Historia universal de la infamia,1935; Ficciones, 1935-1944; El Aleph, 1949; entre otros).
  En 1961 comparte con Samuel Beckett el Premio Formentor otorgado por el Congreso Internacional de Editores, y que será el comienzo de su reputación en todo el mundo occidental. Recibirá luego el título de Commendatore por el gobierno italiano, el de Comandante de la Orden de las Letras y Artes por el gobierno francés, la Insignia de Caballero de la Orden del Imperio Británico y el Premio Cervantes, entre otros numerosísimos premios y títulos.
 Una encuesta mundial publicada en 1970 por el Corriere della Sera revela que Borges obtiene allí más votos como candidato al Premio Nobel que Solzhenitsyn, a quien la Academia Sueca distinguirá ese año.
  El 27 de Marzo de 1983 publica en el diario La Nación de Buenos Aires el relato "Agosto 25, 1983", en que profetiza su suicidio para esa fecha exacta. Preguntado tiempo más tarde sobre por qué no se había suicidado en la fecha anunciada, contesta lisamente: "Por cobardía". Ese mismo año la Academia sueca otorga el Premio Nobel a William Golding; uno de los académicos denuncia la mediocridad de la elección. Todos siguen preguntándose por qué Borges es sistemáticamente soslayado. El premio a Golding parece dar la razón a los que dudan de que los académicos suecos sepan realmente leer.
 Jorge Luis Borges murió en Ginebra el 14 de junio de 1986.

(adaptado del libro "Ficcionario" de Emir Rodríguez Monega)

 

Entre sus obras:

 

 

POESIA

Fervor de Buenos Aires (1923)
Luna de enfrente (1925)
Cuaderno San Martín (1929)
Poemas (1923-1943)
El hacedor (1960)
Para las seis cuerdas (1967)
El otro, el mismo (1969)
Elogio de la sombra (1969)
El oro de los tigres (1972)
La rosa profunda (1975)
Obra poética (1923-1976)
La moneda de hierro (1976)
Historia de la noche (1976)
La cifra (1981)
Los conjurados (1985)

ENSAYOS

Inquisiciones (1925)
El tamaño de mi esperanza (1926)
El idioma de los argentinos (1928)
Evaristo Carriego (1930)
Discusión (1932)
Historia de la eternidad (1936)
Aspectos de la poesía gauchesca (1950)
Otras inquisiciones (1952)
El congreso (1971)
Libro de sueños (1976)

CUENTOS

El jardín de senderos que se bifurcan (1941)
Ficciones (1944)
El Aleph (1949)
La muerte y la brújula (1951)
El informe Brodie (1970)
El libro de arena (1975)

 

No clasificados

Historia universal de la infamia (1935)
El libro de los seres imaginarios (1968)
Atlas (1985)

EN COLABORACION CON
ADOLFO BIOY CASARES

Seis problemas para don Isidro Parodi (1942)
Un modelo para la muerte (1946)
Dos fantasías memorables (1946)
Los orilleros (1955). Guión cinematográfico.
El paraíso de los creyentes (1955). Guión cinematográfico.
Nuevos cuentos de Bustos Domecq (1977).

CON OTROS AUTORES

Antiguas literaturas germánicas (México, 1951)
El "Martín Fierro"(1953)
Leopoldo Lugones (1955)
La hermana Eloísa (1955)
Manual de zoología fantástica (México, 1957)
Antología de la literatura fantástica (1940)
Obras escogidas (1948)
Obras completas (1953)
Nueva antología personal (1968)
Obras completas (1972)
Prólogos (1975)
Obras completas en colaboración (1979)
Textos cautivos (1986), textos publicados en la revista El hogar
Borges en revista multicolor (1995): notas, traducciones y reseñas bibliográficas en el diario Crítica.

·         ·         ·        Hombre de la esquina rosada

·         ·         ·        Fundación mítica de Buenos Aires

·         ·         ·        La Biblioteca Total

·         ·         ·        El puñal

 

 

 

 

Miguel de Cervantes Saavedra

BIOGRAFÍA

El insigne escritor, gloria de las letras españolas, nació el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares (Madrid). Cuarto hijo del cirujano Rodrigo de Cervantes y de Leonor de Cortinas. Cuando contaba 4 años de edad se trasladó con su familia a Valladolid, ciudad donde estaba afincada la corte del rey de España, Felipe II. En el año 1561 la corte fue trasladada a Madrid, en donde la familia Cervantes se traslada también. Poco se sabe de los estudios que cursara Miguel en su infancia y adolescencia, pero no parece que fueran los que hoy llamamos universitarios. Se sabe que asistió a un colegio de jesuitas pero se ignora la ciudad, aunque se sospecha que fue durante su estancia en Valladolid. Ya en Madrid, parece ser que fue maestro suyo Juan López de Hoyos, destacado literato de la época. Con poco más de veinte años se fue a Roma al servicio del cardenal Acquaviva. Recorrió Italia, se enroló en la Armada Española y en 1571 participó con heroísmo en la batalla de Lepanto, "la más grande ocasión que vieron los siglos". En la batalla de Lepanto, que es donde comienza el declive del poderío turco en el Mediterráneo, formaban el frente cristiano: la marina española; el estado del Vaticano; y el estado de Venecia. Allí fue en donde Cervantes, a consecuencia de un disparo de arcabuz recibido en el pecho y en el brazo izquierdo, perdió gran parte de la movilidad de éste, por lo que fue llamado el Manco de Lepanto.

El 26 de septiembre de 1575, cuando regresaba a España, los corsarios asaltaron su barco en la desembocadura del río Ródano, le apresaron y llevaron a Argel, donde sufrió cinco años de cautiverio. Cervantes quedó libre después de que unos frailes trinitarios pagaran por él un rescate, el 19 de septiembre de 1580. A su regreso a Madrid encontró a su familia en la ruina. Cuando contaba 37 años de edad se casa en Esquivias (Toledo) con Catalina de Salazar y Palacios, de 19 años; arruinada también su carrera militar, intenta sobresalir en las letras. Y publica la novela "La Galatea" (1585) y lucha, sin éxito, por destacar en el teatro. Sin medios para vivir, es destinado a Andalucía como comisario de abastos y recaudador de impuestos para la Armada Invencible. Allí acaba en la cárcel, acusado de irregularidades en sus cuentas. También fue excomulgado por tres veces ante el intento de cobrar a la iglesia los impuestos que ésta estaba obligada a satisfacer.

En 1605 publica la primera parte del Quijote; el éxito dura poco. En 1606 regresa a Madrid, en donde vive con apuros económicos y se entrega a la creación literaria. En sus últimos años publica las "Novelas ejemplares" (1613), el "Viaje del Parnaso" (1614), "Ocho comedias y ocho entremeses" (1615) y la segunda parte del Quijote (1615). El triunfo literario no lo libró de sus penurias económicas. Dedicó sus últimos meses de vida a "Los trabajos de Persiles y Segismunda" (de publicación póstuma, en 1617). Murió en Madrid el 23 de abril de 1616 y fue enterrado de caridad.

Cervantes centró sus primeros afanes literarios en la poesía y el teatro, géneros que nunca abandonaría. Su obra poética abarca sonetos, canciones, églogas, romances, letrillas y otros poemas menores dispersos o incluidos en sus comedias y en sus novelas. También escribió dos poemas mayores: Canto de Calíope (incluido en "La Galatea") y "Viaje del Parnaso" (1614). La valoración de su poesía se ha visto perjudicada por ir incluida dentro de casi todas sus novelas, por la celebridad alcanzada como novelista en prosa e incluso por su propia confesión en este famoso terceto que figura en "Viaje del Parnaso":

 

 

 

Yo, que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo.

Aunque en otras ocasiones se enorgullece de sus versos, en su tiempo no logró ser reconocido como poeta.

Tampoco tuvo mejor suerte en el teatro, por el que se sintió atraído desde joven; al regreso del cautiverio llegó a estrenar con éxito varias comedias, pero tampoco sus contemporáneos lo aceptaron como dramaturgo. Cervantes, con una concepción clásica del teatro, tuvo que soportar el triunfo arrollador de Lope de Vega (su eterno rival) en la escena española.

De la primera época (1580-1587), anterior al triunfo de Lope de Vega, se conservan dos tragedias: "El trato de Argel" y "La destrucción de Numancia". A la segunda época pertenecen las "Ocho comedias y ocho entremeses" (1615). Las comedias son "El gallardo español"; "La casa de los celos y selvas de Ardenia"; "Los baños de Argel"; "El rufián dichoso"; "La gran Sultana doña Catalina de Oviedo"; "El laberinto de amor"; "La entretenida y Pedro de Urdemalas".. Y los entremeses: "El juez de los divorcios"; " El rufián viudo"; " La elección de los alcaldes de Daganzo"; " La guarda cuidadosa"; " El vizcaíno fingido"; " El retablo de las maravillas"; " La cueva de Salamanca"; "El viejo celoso".

En la prosa narrativa Cervantes empezó escribiendo una novela pastoril que fue su primer libro publicado, con el título de "Primera parte de La Galatea" (1585) aunque nunca hubo una segunda parte. Entre 1590 y 1612 Cervantes fue escribiendo una serie de novelas cortas que, después del reconocimiento obtenido con la primera parte del Quijote en 1605, acabaría reuniendo en 1613 en la colección de "Novelas ejemplares".

Es posible que Cervantes empezara a escribir el Quijote en alguno de sus varios periodos de encarcelamiento a finales del siglo XVI, pero casi nada se sabe con certeza. En el verano de 1604 estaba terminada la edición de la primera parte, que se publicó a comienzos de 1605 con el título de "El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha"; el éxito fue inmediato. Luego en Tarragona, en el año 1614 aparecía la publicación apócrifa escrita por alguien oculto en el seudónimo de Alonso Fernández de Avellaneda, quien acumuló en el prólogo insultos contra Cervantes. Alguno de sus biógrafos apunta a su eterno rival y enemigo Lope de Vega, como la persona que se ocultaba tras el seudónimo de Alonso Fernández de Avellaneda. Cervantes llevaba muy avanzada la segunda parte de su inmortal novela, pero acuciado por el robo literario y por las injurias recibidas, hubo de darse prisa para la publicación de su segunda parte que tituló "El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha" y apareció en 1615; por ello, a partir del capítulo LIX, no perdió ocasión de ridiculizar al falso Quijote y de asegurar la autenticidad de los verdaderos don Quijote y Sancho. En 1617 las dos partes se publicaron juntas en Barcelona. Y desde entonces el Quijote se convirtió en uno de los libros más editados del mundo y, con el tiempo, traducido a todas las lenguas con tradición literaria.

 

 Aunque la verdadera y merecida fama, le viene a Miguel de Cervantes por su inmortal novela de don Quijote de la Mancha y por otras novelas de menor repercusión, traemos a esta página web una escogida selección de poesías de las que casi todas ellas han sido extraídas de sus obras en prosa más conocidas. Con esto intentamos dar a conocer también la dimensión de gran poeta del Siglo de Oro español, que por derecho le corresponde, y al que en su tiempo fue galardonado con los apelativos popularmente otorgados de "Fénix de los Ingenios" y "Príncipe de las Letras Españolas".



Juan Bosh Gaviño

 

 

 

 

 

 

Juan Bosch gaviño nació en La Vega, República Dominicana, el 30 de junio de 1909 y murió en Santo Domingo el 1 de noviembre de 2001.
      El profesor Juan Bosch, narrador, ensayista, educador, historiador, biógrafo, político, ex-presidente de la República Dominicana, inició su carrera literaria con un pequeño libro de cuentos, Camino Real (1933), donde narraba en gran parte lo que había visto, escuchado y vivido en su pueblo, La Vega. Aunque en este libro Bosch no era aún el perfecto narrador de cuentos, ya se sentía al narrador que no pierde el menor detalle de a acción. De esa misma época, es su primera novela breve La Mañosa (1936), donde el personaje central es una mula y el narrador es un niño enfermizo.
          Después, antes de salir al exilio, donde viviría durante más de veinte años, el precursor del cuento dominicano publicaría sus iniciales cuentos en periódicos y revistas dominicanas. De aquella época son «La Mujer» (cuento que ha sido seleccionado por casi la totalidad de las antologías de cuentos de Hispanoamérica), «Dos pesos de agua» y «El Abuelo».
          Pero cuando el profesor Bosch regresó a la República Dominicana, apenas los más viejos conocían que era cuentista. A su llegada. se reunieron sus cuentos en dos volúmenes: Cuentos escritos en el exilio (1964), que incluía «Cuento de Navidad» y «Manuel Sicurí», publicados en edictones independientes en el extranjero, y Más cuentos escritos en el exilio, (1964), donde se incluyeron, también, cuentos publicados en ediciones independientes, como «La muchacha de la Güaira», publicado en Chile, en 1955.
          Pero Bosch ya había publicado libros, en el extranjero, no precisamentede cuentos, que lo habían dado a conocerer en otros países como biógrafo y ensayista, antes que en su propio país, como Hostos, el sembrador (Cuba, l939), Judas Iscariote, el calumniado (Chile, 1955).
          Aunque dejó de escribir cuentos desde los años sesenta (el último o escribió para una antologia de cuentos para niños, preparada por el pianista Manuel Rueda), el profesor Bosch es reconocido como el precursor del cuento y, sobre todo, de la narrativa social dominicana.).
          Con una prosa imitada por pocos narradores dominicanos de hoy (por lo díficil, aunque se trate de decir lo contrario), en los cuentos de Bosch la problemática social (la preocupación por el hombre y por la fuerza de los procesos sociales que ejercen sobre el individuo) es tratada desde diferentes ángulos, sin hacer, casi siempre, alusión a sistemas o gobiernos determinados.
          Pero no sólo los cuentos del profesor Bosch son guías para el cuentista, si no que sus Apuntes sobre el arte de escribir cuentos es un texto para los estudiantes de otros países como Cuba, llegando a llamar la atención del narrador colombiano Gabriel García Márquez, quien ha dectaradomás de una vez que Bosch es su profesor).
          La última creación narrativa del profesor Bosch, la novela El oro y la paz (Premio Novela Nacional de Literatura, 1975), aunque escrita en dos versiones, a primera en 1957, mientras el escritor se hallaba viviendo en Cuba, en su primer exilio, y La segunda versión en Puerto Rico, 1964, donde estuvo pasando su otro exilio, es una obra maestra en a Literatura dominicana).
        Las obras de Bosch comprenden, también, ensayos y biografías de grandes figuras de la historia sagrada.
         Es díficil, por no decir imposible, resumir los temas en los cuentos de Juan Bosch. Hay, sin embargo, dos preocupaciones que aparecen en sus mejores cuentos: los problemas sociales, y la preocupación filosófica (por no decir, existencial). Ahí están «La nochebuena de Encarnación Mendoza» (para nosotros, su cuento más perfecto), «Los amos», «Luis Pié», «La muchacha de la Güaira», «Dos pesos de agua» y «La mujer» para probarlo.

[Adaptado de un artículo que escribimos para el periódico El Día, el 12 de enero del 1983.]

Obras:
Narrativa:
Camino Real (1933)
Indios (1935)
La mañosa (1936)
Dos pesos de agua (1941)
La muchacha de la Güaira (1955)
Cuentos de Navidad (1956)
Cuentos escritos en el exilio (1962)
Más cuentos escritos en el exilio (1962).
El oro y la paz (1975

Ensayos:
Mujeres en la vida de Hostos (1938)
Hostos, el Sembrador (1939)
Apuntes sobre el arte de escribir cuentos (1947)
Judas Iscariote, el Calumniado (1955)
Trujillo, causas de una tiranía sin ejemplo (1961)
David, biografía de un rey (1963)
Breve historia de la oligarquía (1970)
Composición social dominicana (1970)
Tres conferencia sobre feudalismo (1971)
Breve historia de la oligarquía (1971)
El Napoleón de las guerrillas (1976)
El Caribe, fronterra imperial: de Cristóbal Colon a Fidel Castro (1978)
Viaje a las antípodas (1978)
Conferencias y artículos (1980)
La revolución de abril (1980)
La guerra de la Restauración (1980)
Clases sociales en la República Dominicana (1983)
Capitalismo, democracia y liberación nacional (1983)
La fortuna de Trujillo (1985)
La pequeña burguesía en la historia de la República Dominicana (1985)
Capitalismo tardío en la República Dominicana
(1986)
Máximo Gómez: de Monte Cristi a la gloria (1986)
El Estado, sus orígenes y desarrollo (1987)
Textos culturales y literarios (1988)
Dictaduras dominicanas (1988)
Póker de Espanto en El Caribe. Temas económicos (1990)
Breve historia de los pueblos árabes (1991).




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jorge Issac

Isaacs Jorge

 

Escritor vallecaucano (Cali, abril 1 de 1837 - Ibagué, abril 17 de 1895). A Jorge Isaacs le correspondió vivir en el agitado período de consolidación de la República, de las luchas entre los poderes militar y civil, de las sucesivas guerras civiles en las cuales participó (1854, 1861, 1876, 1880 y 1885); período que va desde la presidencia de José Ignacio de Márquez hasta la de Miguel Antonio Caro, durante el cual se sucedieron y aplicaron tres Constituciones (la radical de 1853, la federal de Rionegro de 1863 y la centralista de Núñez de 1886); período en el que el país vivió el auge del utopismo radical de la época de José Hilario López, del Tomás Cipriano de Mosquera liberal y de Manuel Murillo Toro, y su crisis con el ocaso del Olimpò Radical y la Regeneración de Núñez. Isaacs se opuso a la Regeneración, hasta el punto de encabezar, en un gesto descabellado y romántico, la revolución radical de Antioquia en 1880.

Infancia: El paraíso perdido

Jorge Enrique Isaacs nació en Cali (o en Quibdó, como algunos biógrafos han sostenido, al parecer sin mucha razón). Tenemos pocos datos precisos acerca de los años de su infancia. Isaacs, siempre tan generoso en palabras, escribió muy lacónicamente en una carta autobiográfica de 1874: «Nací en el Estado del Cauca (basta eso) el 1 de abril de 1837. Fueron mis padres: el señor Jorge Enrique Isaacs, súbdito inglés, que solicitó carta de naturaleza en Colombia a la edad de 20 años y la obtuvo del Libertador en 1829; la señora Manuela Ferrer, colombiana de nacimiento. Recibí instrucción primaria en una escuela de Cali y en otra de Popayán (la del señor Luna). En 1848 empecé a estudiar en Bogotá en el Colegio del Espíritu Santo del doctor Lorenzo María Lleras; más tarde cursé también en San Buenaventura y San Bartolomé». George Henry Isaacs, un judío de origen inglés nacido en Jamaica, se estableció en el Chocó desde 1822, donde mediante la explotación minera aurífera y el comercio con Jamaica, logró amasar un buen capital. Más tarde, ya obtenida la ciudadanía colombiana, convertido al cristianismo y casado con Manuela Ferrer Scarpetta, se trasladó de Quibdó a Cali. Cerca de esta ciudad compró dos haciendas: La Manuelita en 1840 (sede hoy del famoso ingenio azucarero homónimo), y luego El Paraíso (propiedad de la familia entre 1855 y 1858), que será la "casa de la sierra", escenario de María. Son muy escasas las referencias documentales acerca de los primeros años caucanos y bogotanos (a menos que se consideren como fielmente autobiográficos los capítulos de María que se refieren a la experiencia bogotana de Efraín). A pesar de que Isaacs estudió en Bogotá entre 1848 y 1852, es decir, durante los años del gobierno de José Hilario López y de las primeras reformas radicales, el futuro radical aguerrido no menciona los acontecimientos de esos años. Por el contrario, abundan en la poesía de Isaacs las reminiscencias líricas y nostálgicas de la infancia y de la casa paterna. La partida para Bogotá significó una ruptura decisiva en su vida, pues atrás quedaban los años edénicos de la inocencia, la compañía de los niños, los juegos infantiles evocados en poemas tempranos como "Mayo" (1860), "El primer beso" (1864), o tardíos como "El viejo soldado" (1890), en los que recuerda los días felices y aparecen en un marco idílico algunos personajes de María como la chica más juiciosa que lo enamora, el fiel perro Mayo, Felipe, el negro Juan Angel, Sinar y las historias que contaban los esclavos. En la poesía también evoca Isaacs el espacio idílico donde transcurrió su infancia: el río Nima de limpias aguas, sus guaduales, los bosques, las garzas de blancas plumas, las cuncunas, los rumores de hojas y aguas. La poesía de Isaacs, al igual que María, recuerda con frecuencia y nostalgia la casa paterna y la figura del padre, presente en toda su obra literaria, que aparece ya en el temprano poema "La tumba suya" (1861) y en el hermoso texto en prosa poética titulado "La luna en la velada" (1868).

En noviembre de 1852 Isaacs regresó a Cali, al parecer sin haber terminado los estudios de bachillerato. Ya la situación económica de la familia era difícil, lo cual no le permitió viajar a Inglaterra para estudiar medicina, como estaba previsto. Sabemos que en 1854 luchó en las campañas del Cauca, durante siete meses, contra la dictadura del general José María Melo. La guerra civil contribuyó a la ruina de las haciendas paternas, al faltar la mano de obra y la caña para moler. En noviembre de 1856 contrajo matrimonio con Felisa González Umaña, una joven de 14 años (la Selfia y Felisa de varios poemas) con la que tuvo una numerosa prole. Se dedicó al comercio en Cali, sin mucho éxito. Siguiendo sus inclinaciones, pensó dedicarse a la literatura dramática. A esta época (1859-1860) corresponden sus primeros poemas y sus dramas históricos: los inéditos Amy Robsart (1859), sobre el cual, años más tarde, formuló un riguroso juicio crítico; María Adrian (o Los Montañeses en Lyon) y el poco conocido Paulina Lamberti. En el año 1860 tuvo lugar el levantamiento de Tomás Cipriano de Mosquera contra el gobierno central. Isaacs, que tenía entonces 23 años, tomó armas contra el general. Combatió en el puente de Cali y participó en la batalla de Manizales, del 28 de agosto. Este es su primer contacto con la tierra de Antioquia, que le fue siempre muy querida. El 16 de marzo de 1861 murió el padre. Dejó un buen patrimonio, pero también conspicuas deudas. Terminada la guerra, Isaacs volvió a Cali para encargarse de los negocios familiares, de acuerdo con la voluntad paterna. Tuvo que dejar a un lado sus intereses por la botánica, la anatomía, la medicina y, según él mismo afirmó, «caí de tan alto a un mostrador, sobre el cual, para no perder del todo el tiempo, me di a borrajear mis versos de muchacho». En un intento por salvar de la ruina las haciendas y los negocios, acudió a préstamos que no logró cancelar en los plazos establecidos. Dejó a su hermano Alcides al frente del disminuido patrimonio familiar, y viajó a Bogotá (1863). En 1864 se remataron las haciendas La Rita y La Manuelita, en subasta pública, las cuales fueron adquiridas por Santiago Eder en las dos terceras partes de su avalúo, sin que lo recaudado alcanzara para el pago de los numerosos acreedores.

La fama literaria. De Bogotá a Chile

Enredado en pleitos, Isaacs acudió en Bogotá a los servicios profesionales de José María Vergara y Vergara y de Aníbal Galindo. El primero de éstos se convirtió en su mentor literario, al presentarlo a los miembros de la tertulia de El Mosaico, quienes, después de oír la lectura de sus poemas, asumieron su publicación. Esto quedó consignado, excepcionalmente, en el acta de la tertulia de junio 24 de 1864, suscrita por destacados escritores, entre los cuales figuran José María Samper, José Manuel Marroquín, Ezequiel Uricoechea, Ricardo Carrasquilla José María Vergara y Vergara, Salvador Camacho Roldán, Diego Fallon y Manuel Pombo. Con algunos de ellos lo unirá una larga amistad. Por esa época también participó en las veladas en la casa de Miguel Antonio Caro, quien, años más tarde, después del paso de Isaacs al radicalismo, se convirtió en uno de sus acérrimos enemigos. En noviembre de 1864 el general Mosquera nombró a Isaacs subinspector de los trabajos del camino de herradura entre Buenaventura y Cali. Durante el año que desempeñó este cargo, en el campamento de La Víbora, en el clima adverso de las selvas hermosas pero malsanas del Dagua, viviendo como salvaje, aprovechando las horas nocturnas y de descanso, inició la redacción de María. Allí contrajo paludismo, enfermedad que lo llevó a una muerte prematura a la edad de 58 años. A1 renunciar al cargo regresó a Cali, donde terminó la redacción de la novela. A1 año siguiente lo encontramos en Bogotá, dedicado al comercio en su almacén, donde vendía mercancías importadas diversas: telas, ropa, mercería, herramientas, cristalería y «setecientos ochenta artículos más», según rezaba un aviso publicado en varios periódicos de la capital. María fue publicada en mayo de 1867 por la imprenta de José Benito Gaitán, en una edición de 800 ejemplares que se vendieron al precio de $ 1.60. El texto de esta primera edición fue revisado por Ricardo Carrasquilla, y el de la segunda (1869), por Miguel Antonio Caro. El éxito de la novela fue inmediato, no sólo en Colombia sino en toda la América Hispana. Jorge Isaacs se convirtió, según relatan sus contemporáneos, en uno de los hombres más admirados y solicitados de la capital, y en uno de los miembros más prometedores del partido conservador. Como tal, inició su actividad periodística y política. A mediados de 1870, convertido ya al partido radical, fue nombrado cónsul general en Chile. Camino hacia el sur, escribió sus "Notas" de viaje, que envió al Diario de Cundinamarca, en las que comentaba los progresos de la economía del Cauca en los últimos años de paz. Desde Chile envió, entre otros un interesante trabajo titulado "La Confederación Argentina", en el que hace una reseña histórica y un elogio de la misma como modelo de progreso. En el desempeño de su actividad consular se esforzó por rectificar y mejorar la opinión que los chilenos tenían de Colombia; se esmeró por mejorar las relaciones comerciales entre los dos países. A su regreso al Cauca, adquirió, en sociedad con el chileno Recaredo Infante, la hacienda Guayabonegro, pero después del retiro del socio capitalista se vio obligado a declararse en quiebra. Intentó inútilmente venderla para cancelar deudas; finalmente, después de muchos pleitos, la hacienda fue embargada y luego vendida en subasta pública en 1878.

Política y periodismo

Isaacs inició su actividad periodística en 1867. De filiación conservadora, al igual que su padre, a partir del 1 de julio y hasta el 4 de diciembre, dirigió La República, periódico conservador moderado fundado ese año. Aquí publicó regularmente los editoriales y varios artículos de tema principalmente político, pero también de tema social y económico. Su filiación política no le impidió pertenecer a la masonería. Su fama literaria y su desempeño en la redacción de La República le abrieron el camino de la política, a la que estuvo vinculado activamente hasta 1881. Fue elegido representante del Tolima al Congreso de 1868 y 1869, pero tuvo problemas con el ala más intransigente de su partido, por oponerse al indulto a Mosquera. Algunos biógrafos relatan que en el Congreso, cuando un copartidario le reprochó sus simpatías por el partido liberal, contestó: «Sí, he pasado de las tinieblas a la luz». Efectivamente, en 1869 Isaacs cerró filas con el radicalismo. Durante el resto de su vida fue uno de sus militantes más aguerridos. Esta conversión al radicalismo no le fue perdonada por muchos de sus antiguos copartidarios; le valió rencores y burlas hasta el final de su vida. El 1 de febrero de 1870 fue nombrado secretario general de la Cámara de Representantes. A su regreso de Chile, participó activamente en la política caucana. Con su primo César Conto, editó en Popayán el periódico doctrinario El Programa Liberal, donde sostuvo una enconada polémica contra los conservadores clericales y el periódico Los Principios de Cali. Suspendió la publicación del periódico a causa de la revolución de 1876, en la que participó, en la batalla de Los Chancos, al lado de su primo. En agosto de 1877 fue nombrado secretario de Gobierno del Cauca por el presidente Modesto Garcés, y por algún tiempo asumió simultáneamente la Secretaría de Hacienda. A finales del año viajó a Bogotá como diputado del Cauca a la Cámara de Representantes. Sus encendidos discursos contra el conservatismo y el clero, en defensa de las propuestas legislativas de los radicales, fueron aplaudidas por las barras de estudiantes y de obreros. Con algunos miembros independientes y radicales del Congreso firmó, el 13 de febrero de 1879, un acta en busca de la conciliación entre las facciones rivales de liberalismo. En 1879 fue elegido presidente de la Cámara. El día 6 de mayo de ese año, Isaacs y otros congresistas liberales que se oponían a leyes que favorecían al clero, fueron perseguidos por la calle y apedreados por grupos de fanáticos. A raíz de estos desórdenes, conocidos como la "lapidación del Congreso", el presidente Julián Trujillo clausuró la corporación. Isaacs se negó a asistir a las sesiones extraordinarias y se marchó a Antioquia, como secretario del presidente Rengifo. En junio de 1879 asumió por corto tiempo la dirección del periódico radical La Nueva Era, donde publicó inflamados editoriales y violentas diatribas contra los nuñistas y los conservadores. En Antioquia, la situación política se había vuelto notablemente crítica. Cuando los conservadores se levantaron contra el gobierno de Rengifo, los liberales reunieron voluntarios para defenderlo. En estas circunstancias, Isaacs se proclamó, en enero de 1880, jefe civil y militar de Antioquia, creyendo tener el apoyo del partido y del gobierno central. Pero al fallarle este apoyo, tuvo que rendirse con sus tropas tres meses después. a raíz de estos sucesos, fue expulsado de la Cámara. Después de esta aventura, no volvió a participar directamente en político. Fracasado el intento revolucionario antioqueño, se estableció con su familia en Ibagué, en una casita que le prestó Juan de Dios Restrepo. Publicó el Primer Canto del extenso poema titulado Saulo (1881) que quedó inconcluso. A finales del año, Rafael Núñez lo nombró secretario de la Comisión Científica, y comenzó su vida errante por diversas regiones del país. De regreso a Ibagué, enfermo y desencantado, pensó en irse a la Argentina por invitación del general Roca, y mientras tanto se dedicó a la lectura de Plutarco y de César; pero la guerra de 1885, «que tanto esfuerzo hice por impedir» y que calificó como «mi última locura de patriota», frustró su viaje y lo distrajo de sus lecturas. En agosto, «el desprestigiado Jorge Isaacs» fue capturado con sus hombres en el Tolima.

Isaacs, educador

Esta es una de las actividades menos conocidas en la vida de Jorge Isaacs. Su preocupación por la educación fue muy temprana y duradera. Durante su consulado, había observado con interés la práctica de la enseñanza primaria en Chile y Argentina. A su regreso a Colombia, mientras intentaba vender la hacienda de Guayabonegro, aceptó en Palmira, en 1874, su primer cargo en la educación pública primaria. Desde ese momento propuso la creación de escuelas rurales diurnas y nocturnas. El año siguiente desempeñó la misma función en el Municipio de Cali, y a partir del 1 de diciembre de 1875 se posesionó como superintendente general de Instrucción Pública Primaria en el Estado del Cauca. Isaacs volvió a desempeñarse en educación como director de Instrucción Pública del Tolima, entre enero de 1883 y mayo de 1884. En todos estos cargos, siempre se preocupó por la calidad de la enseñanza, por la preparación y cumplimiento de los maestros y directores, por la aplicación y nivel académico de los alumnos, por la educación de la mujer, por las rentas y dotación física de las escuelas. Procuró la creación de escuelas nocturnas para adultos y para jóvenes trabajadores, de escuelas de agricultura y de oficios y la enseñanza de estos últimos en las escuelas públicas. Ordenó a los delegados de Instrucción Pública visitar periódicamente las escuelas de su municipio y rendir informes de cada visita. Se dedicó él mismo a visitar escuelas de varios municipios del Cauca. Insistió en la aplicación del método Pestalozzi, que consideraba el más conveniente. Isaacs siempre tuvo graves conflictos en su Estado con las autoridades eclesiásticas, por aplicar las leyes radicales acerca de la educación laica. El obispo de Popayán amenazó con la excomunión a los padres que matriculaban a sus hijos en las escuelas públicas o en la Normal Superior, prohibió la lectura de El Programa Liberal y excomulgó El Escolar (órgano oficial de la Superintendencia). En mayo de 1877, hordas de fanáticos ocasionaron destrozos en la Superintendencia y en la Escuela Normal. Sin embargo, Isaacs siguió preocupándose por la educación en el Congreso, como representante de Estado del Cauca.

Isaacs, explorador

La Expedición Corográfica se había interrumpido poco después de la muerte de Agustín Codazzi, en 1859. El gobierno de Núñez quería continuar la exploración del país y de sus recursos. En 1881 se «ordena el establecimiento de una Comisión Científica permanente para el estudio de los tres reinos naturales de la república», con particular interés en el conocimiento y explotación de las minas, consideradas de gran importancia para el desarrollo material del país. La Comisión debía, además, especificar y describir «las plantas, resinas, aceites y frutos aplicables a la medicina y a la industria, completando estas nociones con los herbarios y las colecciones de muestras que proporcionen su completo conocimiento». La Comisión estaba integrada por el director, el argelino Carlos Manó, por Francisco Javier Tapia, como botánico y dibujante, por Lázaro María Girón, como auxiliar técnico, por Rubén J. Mosquera, como amanuense y auxiliar del secretario, y por un secretario, cuyo nombramiento recayó en Jorge Isaacs. Este último quedó encargado de revisar y redactar los trabajos, y escribir sus propias observaciones, preferiblemente acerca de los siguientes temas: «Descripción de la naturaleza física . en el terreno recorrido, costumbres de los habitantes, grado de adelantamiento moral e intelectual que hayan alcanzado por virtud, sobre todo de la enseñanza pública, y dirección de las escuelas en que ésta se dicta; probable desarrollo de la población por el régimen higiénico de los grandes centros que visite; una estadística sencilla de las aguas medicinales». Estas observaciones debían publicarse en los Anales de Instrucción Pública. El contrato se firmó por el término de un año, prorrogable a voluntad de Isaacs. El gobierno de la Nación se comprometía a pagarle puntualmente, por semestres adelantados, el suelo anual de $ 3000. En octubre de 1881 Isaacs salió de Bogotá con destino al Estado de Magdalena. En los diez meses siguientes exploró la región occidental, los «desiertos de Aracataca», donde descubrió yacimientos carboníferos. En sus informes, esbozó sus planteamientos sobre las posibilidades de explotación de las hulleras y del desarrollo agrícola de la región, mediante la colonización con gente laboriosa y pacífica del Estado de Santander. Visitó el territorio de los motilones, la Sierra Nevada y luego la Guajira. El gobierno incumplió con los pagos establecidos, lo cual obligó a Isaacs a contraer préstamos. Por esta y otras razones, continuó las exploraciones por su propia cuenta. Como resultado quedaron los informes oficiales publicados en el Diario Oficial y en diversos periódicos, la mayoría de los cuales fueron recogidos bajo el título "Hulleras de Aracataca", y un trabajo de tipo etnolingüístico, "Estudio sobre las tribus indígenas del Magdalena" (1884), en el cual, al lado de las observaciones geográficas e históricas, encontramos vocabularios y observaciones sobre las lenguas businca, motilona y guajira. Este escrito le valió una crítica feroz de su antiguo amigo Miguel Antonio Caro, quien en el artículo titulado "El darwinismo y las misiones", hacía referencia al darwinismo y al judaísmo de Isaacs desde una perspectiva católica. Anteriormente el nombramiento de Isaacs como secretario de la Comisión había suscitado las críticas y las burlas de Rafael Pombo, en el periódico El Conservador, a las que respondió Isaacs con acrimonia; de igual manera, se había referido irónicamente a «los arqueólogos chibchas de gorro y pantuflas» en una carta de 1886. Después de una pausa, Isaacs reanudó sus exploraciones primero en la región meridional de Cundinamarca, donde en unas cavernas encontró numerosos cráneos de hombres muy antiguos, dos de los cuales creyó ingenuamente «son de hombres simios y que pueden representar el eslabón perdido». En noviembre de 1886 inició su segundo viaje a la Costa Atlántica. Antes de partir celebró contrato con el Ministerio de Hacienda, «para la explotación de las hulleras de Aracataca y las que se descubran en el macizo de la Sierra Nevada de Santa Marta, Territorio de la Guajira y el Golfo de Urabá». En este segundo viaje lo acompañaron su hijo Jorge y un fiel servidor, Belisario, quien murió en el curso de la exploración y a quien Isaacs dedicó uno de sus mejores poemas. Recorrió la zona de Sevilla, Aracataca y Fundación; luego Montería, Ronda y Masuga. Descubrió yacimientos de hulla en Riohacha, Dibulla, Naranjal y Rincón-Mosquito, petróleo en el golfo de Urabá, y dos yacimientos de fosfato de cal, en la Guajira y en la Isla Fuerte. A1 poco tiempo de su regreso de la Costa, tal vez refiriéndose a las críticas de Rafael Pombo y de M. A. Caro, escribió a su primo Jorge Holguín: «Hacer todo eso, arriesgando la vida a todas horas, . viviendo entre las tribus bárbaras que devora la peste, o embarcado en una cáscara de nuez y desafiando tempestades [...] me parece mejor y más útil y efectivo que hacer odas y madrigales para divertir gratis al público sensible. ¿Qué dice Ud., autor y maestro, de mi sensatez prosaica? Las musas dizque están, por ende enojadas conmigo y desdeñosas. ¡Embustes! Menos enamoradizos habrían de ser. Lo que hay es que no siempre se ha de vivir canturriando: el país está en miseria, y más para que le ayuden que para coronar poetas». De regreso a Ibagué, descubrió en sus alrededores diversas minas de oro de filón y de aluvión, y se propuso establecer una compañía para explotarlas. Isaacs siguió alimentando la esperanza de realizar fabulosos negocios. El espejismo de la riqueza nunca lo abandonó.

Ultimos años

Isaacs pasó los últimos años de su vida (1888-1895) con su familia en Ibagué. Aunque consideraba su residencia en esta ciudad como un destierro, su situación económica lo obligó a permanecer allí. En sus frecuentes viajes a Bogotá, hizo múltiples intentos por conseguir financiación extranjera, en Nueva York y París, para la explotación de las hulleras; un año antes de su muerte cedió sus derechos a la Panamerican Investments Co. A1 mismo tiempo (1891), se dedicó a la revisión de la tercera edición de María, en cuyo texto introdujo correcciones sustanciales con miras a una cuarta edición definitiva, que no llegó a publicarse antes de su muerte; a la composición de un extenso poema sobre Antioquia titulado "La Tierra de Córdova" (1893); y a la investigación documental para una trilogía sobre la historia del Gran Cauca, que debía estar conformada por las novelas Fania, Camilo (o Alma negra) y Soledad. La gran novela histórica sobre el Cauca quedó, sin embargo, en la mente de su autor. Isaacs murió en Ibagué, el 17 de abril de 1895, sin haber logrado superar la visión romántica del mundo que dejó plasmada en su única novela y obra maestra María. Por sus múltiples intereses y actividades Isaacs fue, como pocos, uno de los hombres más representativos del siglo XIX colombiano. De su corta pero intensa vida, que tiene todos los ingredientes de una novela de aventuras, quedan abundantes escritos no sólo literarios. Aunque es conocido exclusivamente como el autor de María, obra a la que debe su lugar privilegiado en la historia literaria, Isaacs nunca estuvo apartado de la literatura, ni antes ni después de María. Aunque no logró plasmar su gran novela histórica que superara a María, dejó una copiosa obra poética, en la que se destaca, entre otros, un poema tan inmerecidamente desconocido como Saulo [Sobre la obra de Isaacs, ver tomo 4, Literatura pp. 78, 87-88 y "Jorge Isaacs", pp. 89-100].

 

SALOMÉ UREÑA DE HENRÍQUEZ
(1850 – 1897)

Salomé Ureña de Henríquez

 

 

 

 

 

 

Nació en Santo Domingo. Fue poeta y pedagoga. Todavía se le considera como la figura central de la poesía lírica dominicana de mediados del siglo XIX y también innovadora de la educación femenina en su país.

Fue hija del también escritor y preceptor Nicolás Ureña de Mendoza. Sus primeras lecciones las tomó de su madre Gregoria Díaz. Más tarde su padre la llevó de la mano en la lectura de los clásicos, tanto españoles como franceses. Debido a ello, la joven Salomé alcanzó una educación y formación intelectual y literaria que ayudaría a codearse con el mundo literario de su país a los quince años. Se casó con el escritor, médico y abogado Francisco Henríquez y Carvajal.

A los 20 años casó con Don Francisco Henríquez y Carvajal. Les nacieron cuatro hijos: Francisco, Pedro, Max y Camila Henríquez Ureña. Su tercer hijo, Max, llegaría a ser una de las lumbreras humanísticas más destacadas de la América Hispana en el siglo XX.

Alentada por su esposo, en 1881 instituyó en la Isla el primer centro femenino de enseñanza superior, nombrado Instituto de Señoritas. A los cinco años de su iniciación, se diplomaron las primeras seis maestras normales.

Publicó sus primeros poemas a la edad de 17 años. Su estilo nítido y espontáneo se manifiesta muchas veces lleno de ternura, como ocurre en El Ave y el Nido, en otras se vuelve trágico, como En horas de angustia y otras veces su verso se torna viril y patriótico como en A la Patria y en Ruinas. La poetisa cantó a su patria, a su panorama hermoso, a sus hijos, a su esposo, a las flores, a la isla misma, como ocurre en La llegada del invierno.

Murió relativamente joven a la edad de 47 años, debido a la tuberculosis.

El coloquialismo

El coloquialismo fue la corriente dominante de la poesía cubana al menos por dos décadas, y luego de surgir la reacción postcoloquial, se practicó hasta el final del siglo XX entre los poetas que no variaron su actitud discursiva. Casi todos los integrantes de la promoción nacida entre 1930-1940 (los dos mencionados, más Fayad Jamís, Pablo Armando Fernández, Heberto Padilla, César López, Rafael Alcides Pérez, Manuel Díaz Martínez, Eduardo López Morales...) fueron coloquialistas "radicales", sin dejar que versos métricos como los octosílabos o endecasílabos "enturbiaran" la fluidez conversacional.

 

SOCIOLECTO. Variedad de lengua característica de un grupo social. El sociolecto puede comprender tanto variedades profesionales como diferencias propias de un nivel de lengua.

 

 

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Fren Jose Perez.

 

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